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PERSONAJES

EL REY

Alfonso II

Hijo de Fraula y Munia, reinó durante más de medio siglo en España. Hermano de Doña Jimena, ofrece asilo y crianza a Bernardo del Carpio durante toda su vida.

LA INFANTA

Doña Jimena

Hermana del Rey, y enamorada de Don Sancho, con quien comparte un hijo: Bernardo del Carpio. Por ello, es castigada en un convento como abadesa.

EL CONDE

Don Sancho

Por su amor con Doña Jimena es encarcelado por el Rey en el Castillo de Luna y le arranca los ojos como castigo. 

EL BASTARDO

Bernardo del Carpio

Fruto sine consensu del amor de Doña Jimena y Don Sancho. Es acogido por su tío, hasta que finalmente descubre la verdad y se revela ante él.

EL MONJE

Don Tolomé

Hombre de confianza del Rey, aunque con gran debilidad hacia El Bastardo a quién ayuda a espaldas de su tío para encontrar a sus padres. 

LAS DONCELLAS

Catalina e Inés

Damas de Compañía de Doña Jimena en el pasado previo a su internado, confiesan al Bastardo que sus padres siguen vivos.

LEYENDA DE BERNARDO DEL CARPIO

Reinando Alfonso II, El Casto. El Conde de Saldaña, Don Sancho y la Infanta Jimena, hermana del Rey, incapaces de sujetar con la razón la pasión de su amor, deciden comprometerse en boda sorda, sin refrendo canónico, ni bendiciones reales, para poder yacer juntos.

El Rey soliviantado por la deshonra, manda encarcelar en el Castillo de Luna al Conde de Saldaña, y ordena arrancarle los ojos como castigo por su insolencia.

No satisfecho con esta decisión, encierra de por vida a Doña Jimena en un Convento para alejarla del mundo.

A los pocos meses, cuando corría el año 794, fruto de esa pasión prohibida, vino al mundo, con el peor de los pronósticos, Bernardo, el que más tarde llamarían Del Carpio.

El Rey, apiadándose del bastardo, decide criarle en la Corte. Le educa como a un caballero y le adiestra para la guerra.

 

Bernardo crece ajeno a la tragedia, y se convierte en un bravo guerrero, que logra vencer a los soldados franceses de Carlomagno, en la segunda batalla de Roncesvalles, matando a Roldán y arrebatándole su mágica espada Durandarte.

Ante la heroicidad de su hazaña dos nobles familiares del Conde, ayudados por una dama, deciden revelarle la verdadera historia de sus padres.

 

Bernardo, indignado, le suplica al Rey que los libere, pero éste se niega.

Y él decide buscarlos.